Los Kogui – Guardianes del corazón del mundo

Los Kogui son uno de los cuatro pueblos originarios que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta, en la costa del Caribe colombiano. Son los descendientes directos de la antigua cultura Tayrona, que se encontraba ahí durante la época precolombina. Los Tayrona tenían una organizacíon social muy desarrollada. A este pueblo se le atribuye la construcción de estilo único y magnífica arquitectura de la Ciudad Perdida, antiguamente conocida como Teyuna (Origen de los Pueblos). Teyuna fue abandonada por sus pobladores, quienes se escondieron al norte de las montañas, por temor a la llegada de los españoles. Gracias a esto permanecieron aislados y han podido preservar su sabiduría ancestral sin ser contaminados por la vida moderna, acelerada y desconectada de la sociedad en la que vivimos.

Un territorio donde la energía vital de la Tierra fluye más intensamente.

 

La Sierra Nevada surgió hace más de 300.000.000 de años, siendo una de las formaciones más antiguas del planeta. Para los Kogui, la Sierra Nevada es el corazón del mundo y está conectada con toda la Tierra a través de sus lugares sagrados. Es un territorio donde la energía vital de la Tierra fluye más intensamente.

Los Kogui, o como ellos se llaman, Kaggabba, dicen tener un conocimiento y una percepción espiritual mayor a la de los demás seres humanos. Se llaman a sí mismos los hermanos mayores ya que recibieron de la Madre Tierra los templos y los conocimientos para proteger la naturaleza y cuidar el universo. Sienten la responsabilidad y obligación de cuidar de la Tierra y de nosotros, sus hermanos menores. Dicen que hemos olvidado las leyes del origen, causando desastres ecológicos y el sufrimiento de la Tierra, nuestra Madre.

Esta comunidad son herederos de una gran cultura ancestral. Para ellos el mundo está conformado por nueve mundos, encontrándose en el centro nuestro planeta Tierra, y por encima cuatro mundos de luz y por debajo cuatro mundos de oscuridad. Cada uno de ellos con su propia tierra y habitantes. Su cosmovisión está llena de simbolismos, rituales, elementos de poder y tradiciones.

Para los Kogui, la Sierra Nevada es el corazón del mundo y está conectada con toda la Tierra a través de sus lugares sagrados.

 

Para ellos todo es armonía y equilibrio, y si se rompe, se producen los desastres naturales. Cuando estos desastres ocurren, las autoridades espirituales de los Kogui, los Mamos, hacen grandes marchas que llaman Pagamentos. Los Pagamentos tienen como objetivo restaurar el equilibrio del planeta, devolviéndole, a través de ofrendas, lo que se le quitó. Estos lugares sagrados donde se realizan los Pagamentos son solo conocidos por los Mamos.

 

El Mamo, líder espiritual del pueblo Kogui

Los Mamos son la figura central de los Kogui y se rigen por la ley de origen, que es la norma del comportamiento del hombre con el medio natural, concebida en la cosmología y en la mitología Kaggabba. Cada pueblo tiene su Mamo. Para determinar quien será próximo Mamo, el Mamo actual elige entre todos los niños aquel que tiene una estructura diferente. A los 5 años de edad, lo lleva a los lugares sagrados en la alta Sierra Nevada y le enseña a meditar en el mundo natural y espiritual. Luego el niño debe vivir en una cueva donde solo su madre podrá ir a visitarlo por la noche.

En aquella cueva, el futuro Mamo, se quedará entre 9 y 18 años sin relacionarse con el mundo exterior. De esta forma, dedicará su tiempo a elevar su consciencia hasta conseguir ver la realidad y dejar el mundo de la ilusión en el que vivimos todos. Durante estos años el niño desarrolla la telepatía para comunicarse con todos los seres vivos y establece una profunda conexión con la fuente. En su cultura, el mundo no existe, es solo una ilusión creada por nuestra mente.

Se llaman a sí mismos los hermanos mayores ya que recibieron de la Madre Tierra los templos y los conocimientos para proteger la naturaleza y cuidar el universo. Sienten la responsabilidad y obligación de cuidar de la Tierra y de nosotros, sus hermanos menores.

 

Para los Kogui, el poder de la creación no se encuentra en el cerebro, si no que en el corazón, y la fuerza y la consciencia que mueve ese corazón se llama Adluna. El corazón está conectado con la fuente, con el origen del universo, y es desde ahí donde el Mamo recibe la información. Los Mamos son personas que están en un estado permanente de consciencia, de sanación y de agradecimiento a la fuente que nos da la existencia: la Tierra. Ellos interpretan a la madre naturaleza en lenguaje humano. Son la transmisión de un conocimiento milenario, son los comunicadores entre el mundo espiritual y el material.

Los Kogui, no llevan a cabo ninguna acción sin antes preguntar al Mamo, quien consultará a Adluna. El Mamo también utiliza la telepatía para preguntar a las plantas, resinas, piedras y elementos naturales de su entorno y cual de ellas puede usar para la sanación. Los Kogui ofrenden cada cosa que hacen en un estado de total consciencia a la Madre Tierra. Viven en un mundo espiritual de gran profundidad y conocimiento ancestral, que transmiten a través del tiempo en una tradición oral de generación en generación.

En su cultura, el mundo no existe, es solo una ilusión creada por nuestra mente.

 

Aunque la comunidad Kogui nos consideran a los hermanos menores diferentes, no conciben su sociedad separada de la de nosotros, debido a que existe un solo mundo y una sola Madre. Una Madre de todos los humanos, de todos los lugares y por tanto, de los hermanos mayores y menores. Ellos están ahora dispuestos a contactar y conectar con nosotros y transmitirnos su sabiduría ancestral y conocimiento proveniente de su profunda conexión con la fuente.

Existe un solo mundo y una sola Madre.

 

Consideran que los humanos modernos hemos roto el equilibrio de la naturaleza en nuestro afán de acumular y apegarnos a la materia, y por eso ven necesario enseñarnos acerca de la ley de origen y como recuperar esa conexión con nuestra Madre, para involucrarnos en la sanación de la Tierra que está enferma y muriendo. Consideran urgente el tomar acción y que nos hagamos responsables de la destrucción de nuestro hogar que, de no detenerse, llevará a nuestra propia destrucción. Debemos trabajar en un nuevo estado de consciencia hacia el mundo y hacia el amor infinito de la Madre Tierra para restaurar la armonía.

Recordemos que para los Kogui el poder reside en el corazón. Nuestro corazón es capaz de producir un poderoso campo electromagnético y puede llegar a muchos metros de extensión, afectando nuestro entorno. Cuando conectamos con nuestra esencia y vibramos en gratitud, alegría y amor, entramos en un estado de coherencia y entramos en consonancia con la Tierra. Si nuestro corazón está en coherencia podemos afectar el campo magnético de la Tierra y así ayudar a su sanación y a la de todos los seres que la habitan.

 

Fuentes:

Caracterizaciones de los pueblos indígenas de Colombia Kaggabba (Kogui) Dirección de Poblaciones. (www.mincultura.gov.co)

Los secretos de los indígenas de la Sierra Nevada – Coque Gamboa

Los Guardianes de la Tierra Rompen el Silencio – Misterios OcultosTV